Murió Luis Alfonso Marroquín, el hombre que transformó el fútbol en Colombia


Fue  el primer técnico que clasificó a una Selección Colombia a un Campeonato Mundial Juvenil de fútbol. La selección de Marroquín, fue el eslabón hacia el éxito

Murió en la ciudad de Medellín el profesor Luis Alfonso Marroquín a la edad de 72 años, el gran técnico de fútbol que le cambió la identidad el balompié nacional en el año 1985. El gran técnico venía con quebrantos de salud desde hace varios días y la noche del martes 2 de septiembre se produce su fallecimiento.   

El profesor Marroquín, fue  técnico que inició en Colombia, la revolución futbolística  que generó éxito en los años 90, a través de la selección nacional que fue la revelación en el Torneo Sudamericano Juvenil, que se jugó en Asunción del Paraguay en el año 1985, es decir que hace 35 años.

En el Torneo suramericano de Paraguay cambió la historia, Colombia fue tercera y clasificó por primera vez a un Campeonato Mundial de la categoría con jugadores inolvidables como José  René Higuita, John Jairo Tréllez, John Edison Castaño, Wilson James Rodríguez, Romeiro Hurtado, Alvaro ´Calidad´ Nuñez, Carlos Álvarez, Alvaro Nuñez, Jairo Ampudia, Orlando ´Pony´Maturana  y Felipe Pérez.

Resultados fase de grupos: 11 de enero  1985, Colombia 2 Bolivia 1; 14 de enero Colombia 1 Argentina 1; 18 de Enero, Brasil 0 Colombia 0 y el 20 de Enero Colombia 3 Chile 0. Cuadrangular final: 25 Enero, Colombia 1 Paraguay 1; 27 de Enero Brasil 2 Colombia 1 y el 30 de Enero, Colombia 3 Uruguay 1.

En el Mundial de la Unión Soviética, Colombia asistió junto a Brasil y Paraguay por Suramérica y quedó ubicado en el Grupo A junto a Hungría, Bulgaria y Túnez.  Resultados fase de grupos: 24 de agosto: Hungría 2 Colombia 2; 27 de agosto: Colombia 1 Bulgaria 1;  29 de agosto: Colombia 1 Túnez 1.  Cuartos de final: 1 de septiembre: Brasil 6 Colombia 0.

Luis Alfonso Marroquín demostró que una selección de fútbol de Colombia podía ganar partidos, tener futbolistas estrellas y lograr una identidad propia de buen fútbol. Armando De la Hoz, destacado periodista deportivo abre el espectro de la memoria para evocar recuerdos del técnico antioqueño.

“Luis Alfonso Marroquín, en materia futbolística y de la vida misma, una autentica caja de música, puesta en escena con los mejores acordes, en el punto exacto de afinación y, con artistas que plasman con gracia todos los compases del pentagrama, adornado, para aquella inolvidable ocasión, con una figura circular, redonda, pecosa, que se paseó por los gramados de Paraguay, complacida, orgullosa, coqueta, sin el menor asomo de resistirse al destino que le daban a través de sus botines aquellos intérpretes que habían llegado a esas latitudes desde la tierra del Café y la Cumbia y, quienes a la postre, resultaron aclamados, por propios y extraños, junto a su insigne director, en aquel, ya lejano, 1985”. 

Y fue así como  Luis Alfonso Marroquín,  técnico antioqueño, logró la identidad, el nuevo estilo, la nueva mentalidad y el cambio de la historia; allí comenzó el antes y el después de nuestro fútbol con una camada de jugadores llenos de condiciones, ávidos de triunfo y decididos a transformar el rumbo del balompié nacional. Fue sin duda el eslabón hacia el éxito que logró el fútbol colombiano.

Luis Alfonso Marroquín, se decidió por la dirección técnica porque prematuramente dejó el fútbol activo por una lesión de rodilla. Desde muy niño participó en el Baby Fútbol del año 1959; jugó en la Liga Antioqueña en Segunda Juvenil.  Pasó por equipos como la Selección Bello, Pantex, la Universidad de Antioquia  y Fabricato.

Estaba a punto de jugar con  Millonarios, que dirigía por Francisco “Cobo” Zuluaga pero la lesión de rodilla cortó el sueño de ser jugador profesional, por lo que no le quedó otra alternativa de asumir el rol de técnico para continuar ligado al fútbol que fue la pasión de su vida. Como técnico demostró ser un hombre éxito tanto en la Selección Antioquia como en la selección Juvenil de fútbol de Colombia.

Del éxito al trastorno mental

Luego del éxito en el Torneo Suramericano Juvenil en Asunción de Paraguay en el mes de enero de 1985 y más tarde en agosto de ese mismo año, el Mundial de Fútbol Juvenil en la Unión Soviética, a Luis Alfonso Marroquín le llovió ofertas para dirigir en el fútbol profesional colombiano y en el exterior.  Había dado la palabra a Élmer Tamayo, directivo del club Los Millonarios para dirigir el cuadro capitalino en la temporada 1986.

Elmer Tamayo, para que Luis Alfonso Marroquín afianzara más los conocimientos del fútbol  lo envió a Europa para conocer de primera mano los trabajos del fútbol alemán, español e italiano. Cuando Luis Alfonso estaba en su correría por Europa, recibe la noticia del asesinato de su amigo, Élmer Tamayo, el cual fue el detonante para su desequilibrio mental, que lo llevó a estar varias veces estar internado en clínicas de psiquiatría.

Hugo Castaño fue el asistente técnico de Luis Alfonso Marroquín en la Selección Colombia que participó en el Torneo Suramericano Juvenil en Asunción de Paraguay y luego en el Mundial de fútbol de la Unión Soviética. Después del Mundial de Fútbol de la Unión Soviética, Marroquín y Castaño  tenía dos proyectos en sus agendas: dirigir la selección Colombia Pre-Olímpica, Bolivia 1987  o Millonarios.

Al regresar Luis Alfonso Marroquín de la pasantía que hizo con los más importantes clubes de Europa, la ilusión de continuar con las selecciones Colombia era uno de los proyectos y el otro era dirigir a Millonarios. El asesinato de Élmer Tamayo, afectó mucho a Marroquín.  No fue la misma persona dinámica que se conoció, se mostraba muy distraído y su semblante desencajado. Él, no volvió a ser el mismo, fue víctima fácil  de las depresiones.

Élmer,  fue un amigo incondicional de Luis Alfonso. Creyó en él, como muy pocos. Élmer Tamayo, era directivo de Millonarios y había definido todo para que Marroquín fuera  el técnico del club capitalino  para la temporada 1986. El proyecto se truncó y afectó mucho Luis Alfonso Marronquín”  revela Hugo Castaño, sobre el detonante que llevó a las depresiones a luis Alfonso Marroquín.

Anselmo “Chemo” Quiroz, periodista que estuvo de cerca a la carrera deportiva de Luis Alfonso Marroquín, porque en su momento laboraba en el Diario El Mundo de Medellín, tiene su visión sobre el fenómeno del técnico antioqueño: “El profe Marroquín se ahogó en su inteligencia y en su afán por servir. Fue un excelente jugador de fútbol que estuvo a punto de ir a Millonarios, pero una lesión grave se lo impidió. Luego, como técnico, fue quien le abrió el campo internacional al fútbol colombiano”.

Vestía a un equipo con el uniforme de Brasil y lo enfrentaba con su selección. De esa manera los muchachos le perdieron tanto el respeto a los hoy tetracampeones, que en ese Suramericano del 85 Colombia le ganó a Brasil. Fue ese deslumbrante equipo de J. J Tréllez, José René Higuita, John Edison Castaño,  Jairo Ampudia, y  Wilson James Rodríguez, entre otros. Luego fue tentado de nuevo por Millonarios, pero como técnico, y tampoco se le dio. Formó la primera Escuela de Fútbol de Colombia, con Hugo Castaño, y de ella salieron grandes figuras del fútbol antioqueño y nacional.

Su salud mental, que siempre fue débil, se agravó cuando el municipio de Medellín decidió por allá en el 2008 desalojarlo de un terreno aledaño a la Unidad Deportiva de Belén, donde él desarrollaba su trabajo de formación.

De ahí en adelante su salud se deterioró y finalizó sus días viviendo momentos difíciles, al lado de unos hermanos que le dieron refugio en su casa. Marroquín fue un genio que nunca encontró comprensión, pues sus ideas iban adelantadas a las de todos los demás” reseña “Chemo” Quiroz sobre el perfil de Luis Alfonso Marroquín.

Para Wbeimar Muñoz, destacado comentarista de fútbol del país, considera que dos detonantes afectaron la salud mental de Luis Alfonso Marroquín: “1. La muerte de don Élmer Tamayo, dueño de Millonarios que impidió que Luis Alfonso se posesionara como DT del equipo embajador. 2. Un problema genético. Padres y hermanos depresivos” señala Wbeimar Muñoz

Agustín Garizábalo, decidió su proyecto de vida como  director técnico inspirado en la filosofía de Luis Alfonso Marroquín, por lo que con el transcurrir  del tiempo logró consolidar una gran amistad con el técnico antioqueño. “Siento una gran admiración y gran respeto por el profe Marroquín. De hecho, fue el técnico con su Selección Colombia que me motivó a empezar mi carrera como entrenador. El primer curso de fútbol que hice de entrenador lo organizó Costa fútbol, en el hotel Royal, y fue con el profe con el cual conversamos bastante. Luego fui invitado una semana a Medellín y me bajé en la sede de su escuela al lado del profesor Gastón Moraga”.

Luis Alfonso Marroquín fue un técnico muy brillante, se anticipó a varios métodos que se están aplicando ahora” señaló Agustín Garizábalo sobre sus vivencias con el técnico antioqueño.  Luis Alfonso Marroquín, dio la vida por el fútbol, pero arruinó la suya. Llevaba 35 años sumergido en depresiones que le deterioraron su salud.

Paz en la tumba del transformador del fútbol en Colombia.

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