Confesiones de Juan Carlos Osorio


La visita de Pep Guardiola, le hizo un "piercing" al Pibe Valderrama y sus peleas con los árbitros

Juan Carlos Osorio es un gran técnico hoy al servicio del Atlético Nacional, consultado sobre algunos de sus momentos más vistos en su trayectori esto contestó:  

Hincha de tres equipos

"Siempre le tuve cariño a Millonarios desde mi infancia, también se lo tengo a Caldas por haber sido campeón, pero al que más le debo y más arraigo tengo es Nacional".

El día que perforó al Pibe Valderrama

"Cuando estuve en la preselección de Colombia para el Sudamericano de Ecuador 1982 tenía aretes, collares y jugaba de guayos blancos, algo que a él le llamó la atención; en la primera noche de convocatoria le hice el huequito para el arete con aguja, hilo y hielo, como anestesia".

La visita de Guardiola

"Cuando él estaba retirándose como jugador fue a ver los trabajos del Manchester City, y yo era parte del cuerpo técnico del equipo. Vio lo que yo hacía y cómo lo hacía. El día que estuvo en Bogotá nos vimos y me dijo que se acordaba muy bien de mis labores allá, que mi trabajo le parecía diferente, muy bueno y un poco loco".

Su explicación del concepto de rotación 

"Es como cuando usted hace parte de un grupo de oración y a usted le gusta orar ante todos, pero no lo dejan y esa función se la rotan solamente 3 o 4 personas entre las 10 del grupo. Usted se va a cansar y a desmotivar. O como cuando usted es periodista y hace parte de la redacción del periódico, hace su trabajo igual que los demás, pero ni a usted ni a otros les publican las noticias; le va a pasar igual. Por eso, yo en mi equipo les doy juego a todos, los jugadores así lo entendieron y les parece bien. Y le cuento que Juan Pablo Ángel, Jéfferson Duque y Fernando Uribe, que compiten por el mismo puesto, tienen una gran relación".

El 7-0 contra Chile

"Mi peor momento Fue el partido contra Chile. Tuve una gran derrota cuando estuve con los Red Bulls. Nunca pensé que se podría poner peor que esto y ahora sé que es posible".​

La decisión de irse a Paraguay

"Estando en el Mundial me preguntaba si, por disfrutar tanto el día a día, no debería regresar a dirigir clubes. Pero en Rusia me di cuenta de que competir a ese nivel es una experiencia fantástica. Entonces pensé en encontrar una selección donde tuviéramos la posibilidad de ir a un Mundial, pero en la que el día a día fuera una probabilidad".

Cuando se "enamoró" de Davinson Sánchez

"Tuve la fortuna, tres días después de haber quedado campeón con Nacional, irme a vacaciones con mi esposa a Cali. Allá le pedí autorización de ir a jugar un partido de fútbol, a lo que ella me responde; 'eso es una recocha, a qué vas a ir por allá', le dije; "De pronto me encuentro un diamantico en bruto. Llegué a la Troja (Cali) y comencé a jugar y yo veo que hay un negro corpulento que toma buenas decisiones. Doy la vuelta, sigo corriendo, me paro nuevamente, lo veo y digo este fue. Me le arrimé, me presenté y le pregunté que si le gustaría ir a Nacional, pero no de volante central, yo lo quiero llevar de defensor central, porque lo que usted hace bien es conducir pero no filtra bien la pelota, pero allá lo puedo entrenar. 'Hable con mi mamá', dijo. Hablé con la mamá, una señora muy querida y que me dio luz verde para llevármelo. En Medellín lo entrené, lo puse a debutar y comenzó a escribir su historia. El señor ReinaldoRueda le dio continuidad, jugó Copa Libertadores, ganó y se fue para el Ajax por 5 millones de dólares. De allá salta al Tottenham por 46 (millones); Nacional gana más dinero por la segunda venta que por la primera... y ahí está Dávinson Sánchez".

La petición racista

"También quiero decirle que mucha gente del fútbol me ha dicho que no insista en enseñar y formar a los jugadores negros de Colombia, que ellos no aprenden. Y yo les respondo siempre que los negritos de nuestro país son iguales de buenos a los de Inglaterra o a los de Brasil, a todos".

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