James y Falcao hasta en la sopa


Interesante artículo del periodista y exfutbolista Wagner Mosquera

James Rodríguez y Falcao García, durante muchos años han sido reconocidos como dos de los más grandes futbolistas colombianos. En Europa han conquistado los máximos logros, y en la Selección Colombia, han brillado con nombre propio en amistosos, eliminatorias, Copas América y Mundiales. James y Falcao con su futbol nos han hecho felices por mucho tiempo, pero ya va siendo hora de que la prensa colombiana, deje de imponérnoslos por encima de otros muy buenos futbolistas.

¡Este es mi reclamo!

Decir que los medios de comunicación y, con ellos, los periodistas pueden seguir denominándose el cuarto poder, es desconocer la gran soberanía que ejercen hoy las audiencias con su irrupción determinante, en los nuevos modelos y esquemas de comunicación de masas, no solo por amplificar los millones de informaciones y mensajes que diariamente inundan los medios y las redes, sino también, por su participación genuina en los debates y en la configuración, sin atenuantes, de las distintas agendas informativas.

Lo anterior sirve como preámbulo para decir que hoy las audiencias, conocedoras y expertas en el manejo de la información en la Web, entienden lo que está pasando en el futbol mundial y, a su vez, entienden lo que está pasando con jugadores como James Rodríguez o Falcao García en la actualidad.

Dicho esto, hay que decir que raya en lo ridículo, en lo absurdo, que a estas alturas estos dos jugadores, que desde hace varios años están a la baja, sean quienes copen la programación y las agendas de los medios en materia de deporte, como si no existieran más temas deportivos para llenar una parrilla informativa y en detrimento de otros grandes futbolistas como Duván Zapata, Luis Fernando Muriel, Santos Borré, Alfredo Morelos, entre muchos otros talentosos de la redonda.

James hizo su último gol el 5 de octubre de 2019 y hasta aquí, solo jugó ocho de los 37 partidos que van de la Liga y Falcao, que desde que llegó al Galatasaray de Turquía, anda de lesión en lesión, solo ha jugado 22, no todos completos, de los 45 partidos que ha disputado su equipo en la temporada 2019-2020. Sin embargo, ahí están y ahí siguen los dos marcando agenda.

LA TRISTE PARADOJA 

Esa triste paradoja es aquella que dice que Duván Zapata, hace pocos días, se jugó un partido excepcional, su equipo le dio un recital de futbol al mejor equipo de Italia, La Juventus, en su propio campo. Duván les hizo tremendo golazo y al final, con dos penaltis dudosos La Juve, logró empatar un partido que ya tenía prácticamente perdido. El equipo de Duván (Atalanta de Bérgamo) es uno de los llamados chicos en Italia, pero hoy, juega de igual a igual contra los denominados grandes.

Ese día que Duván y el Atalanta asaltaron el estadio de la Juventus, la noticia de portada o la apertura de algunos programas deportivos arrancaba preguntándose por qué James no fue convocado al encuentro que tenía el Real Madrid. Luego, en esos mismos medios y en esos mismos programas montaron la repetida discusión de siempre, en la que se preguntan por qué no ha vuelto a jugar James en casi 10 meses, por qué Zidane no cuenta con él, por qué no viajó con el equipo y como si eso no fuera suficiente, uno que otro programa despistado todavía se pregunta si la mamá de su nuevo hijo es la modelo Shannon De Lima... ¡Habrase visto tanto nivel de sumisión!

No da ira, simplemente molesta y fastidia, que la gran prensa nacional, aupada por sus voceros en los distintos programas periodísticos, o en sus múltiples espacios de opinión y en sus redes sociales, continúen sin ninguna clase de vergüenza hablando de James Rodríguez y de Falcao García como las principales novedades futbolísticas. Como si nunca se les acabara el mejor presente que cada uno tuvo hace algunos años: James fue figura en el Mundial 2014 y Falcao fue figura con el Atlético de Madrid, por allá en el 2013.

Jugadores como Jackson Martínez, Teófilo Gutiérrez o Carlos Baca, solo para poner tres ejemplos recientes, llevaban años esperando que se acabara la bendita preferencia por Falcao García en el ataque para poder ser titulares en la Selección Colombia. El talentoso Jackson Martínez, en un determinado momento, estuvo a la altura de los grandes goleadores del mundo, pero le tocó ver y dejar pasar ese gran momento, simplemente porque al técnico de ese entonces, José Néstor Pérkerman, arropado por la “gran” prensa colombiana, no se le daba por considerar otras opciones que no fueran su adorado “Tigre”. 

Ahora quieren hacer lo mismo con Duván Zapata, poniendo la excusa tramposa de unos benditos promedios, de unas benditas curvas de rendimiento y echando mano del pasado de estos jugadores súper mimados, dizque porque el primero juega en el Real Madrid y, el otro, es el goleador histórico de la Selección Colombia. 

Entonces yo les hago esta pregunta: ¿De qué sirve estar en el Madrid y no jugar nunca? Eso es como ser esposo de Beyoncé y dormir todo el tiempo en camas separadas. O díganme que es ser el máximo goleador de la Selección, a costa de desmeritar a buenos delanteros para ser el preferido. 

Si nos fijamos bien en la media de Falcao con la Selección Colombia, es lógico que sea el máximo anotador con 34 goles en 89 partidos. Viéndolo así, su promedio es de 2,61, lo que quiere decir que casi necesita de tres partidos para marcar un gol y, claro, a un jugador al que le sostienen el puesto y la titularidad por 13 años (juega en la Selección mayores desde el 2007) todo se le hace más fácil.

Pero claro, los demás delanteros que casi siempre están en mejor momento que Falcao en sus equipos y hacen goles a granel, son llamados a la selección para jugar medio tiempo, con todo y eso, deben hacer uno o dos goles en ese pequeño espacio que les dan para brillar, de lo contrario son puestos en duda para las siguientes convocatorias. ¡No hay derecho!

DUVÁN, EN LO MAS ALTO

Entonces como quieren que no le reclamemos a la prensa y a Queiroz, más minutos en la selección para Duván Zapata, si cada vez que juega nos regala una lección de pundonor y de elegancia futbolística, ratificada en sus goles con un equipo denominado chico. Pero Duván no solo hace goles, también da asistencias, marca rivales, mete pierna, se sacrifica por el equipo y en cada tanto que marca, sus compañeros lo arropan de manera genuina con múltiples abrazos fraternos, que demuestran el nivel de camaradería que emana desde un verdadero camerino. ¡Duván es todo un señor y un gran jugador de futbol!

Solo hay que ver la sonrisa en el rostro de Gian Piero Gasperini, su técnico, cuando hace un gol, eso habla no solo de la buena química entre él y su entrenador, sino también de su calidad como persona. Duvan Zapata hoy es el referente de los atacantes colombianos, por encima de Falcao, del mismo Muriel que es compañero suyo, de Baca, de Borré, de Cucho Hernández, de Borja, de Morelos, de James, así este último no juegue en la misma posición. 

Hoy ustedes y nosotros deberíamos de estar hablando de quién debe acompañar a Duván Zapata, de Luis Fernando Muriel o hasta un Jhon Córdoba en el ataque, o quiénes pueden ser sus mejores fórmulas para hacer los goles que necesita la selección, o de como Queiroz debería poder adaptar el sistema a sus cualidades para potenciar el juego del equipo y que nos sigan regalando esos racimos de goles que hacen cada semana en Italia y Alemania. Pero no, casi 13 años después de su primera aparición en la selección de mayores, ustedes no se resignan a seguirnos vendiendo humo con Falcao y como si lo anterior no fuera poco, nos quieren repetir la dosis con James Rodríguez. 

ES JAMES, NO LEBRON JAMES 

Es complicado aceptar que un jugador con tan poca o casi nula elocuencia para dar declaraciones o, al menos, generar un buen titular de prensa, con su sola presencia en el Madrid provoque más noticias que el mismo Coronavirus. James no habla, no da declaraciones, no asiste a ruedas de prensa, ni siquiera arma problemas de importancia como para montar un titular llamativo en la prensa amarillista, pero está demostrado que no necesita nada de eso, la prensa colombiana habla por él y por su venida a menos. La prensa colombiana quiere hacernos creer, que como James es James, no necesita hacer más nada que ser parte de la nómina del Madrid. ¡Apague y vámonos!

Cuando Edwin Congo estuvo en esa misma situación en el Madrid, sin jugar, decían que estaba robando. De Fredy Rincón, cuando también estuvo en este mismo equipo, como cita el maestro Alberto Angola, un periodista preguntó: “Usted que opina que un “negro” venga a jugar al equipo blanco de España”. ¿Será que a Duvan, a Muriel, a Baca, a Morelos, les hace falta ser un poquito más claros para que se pueda hablar de ellos de la misma forma? Ahí les dejo la inquietud. 

James por ahora no es James y los mejores años de Falcao ya pasaron. Pueden estar activos los dos, pero ya no brillan como antes. Hoy Falcao, si es llamado a la Selección, cosa que no debería pasar, debe hacerse a un lado, sentarse en la banca y esperar a que Zapata y Muriel tengan una mala tarde. Luego, si esto pasa, él será una opción más junto a delanteros que han estado y están en mejor forma. 

¡James y Falcao, créannos que la sopa hace rato ya nos sabe muy maluca!

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