26 años sin Andrés Escobar, el Caballero del fútbol
Perfil de una de las figuras de la Selección Colombia, cuya carrera se truncó con su asesinato
Esta es una historia que hay que comenzar a contar por el final, un final doloroso, que todos quisiéramos haber evitado. Andrés Escobar Saldarriaga, quien tuvo la personalidad y la valentía para volver al país y poner la cara tras el fracaso de la Selección Colombia en el Mundial de Estados Unidos 1994, terminó asesinado, el 2 de julio de 1994. Semanas antes había escrito una columna en EL TIEMPO, que cerró con la siguiente frase: “La vida no termina aquí”.
La muerte terminó por acabar una carrera brillante, que muy seguramente iba a sobreponerse a ese autogol que marcó en el partido frente a Estados Unidos, que significó la eliminación del Mundial. Emisarios del Milan, de Italia, ya lo miraban para llevárselo. Apenas tenía 27 años. Y su carrera había sido brillante.
Ya en su colegio, el Calasanz, de Medellín, Andrés comenzaba a destacarse en el fútbol. Su hermano, Santiago, ya era jugador profesional de Atlético Nacional. Finalmente, el deporte parecía ganarle la carrera al estudio y Andrés no terminó su bachillerato en esa institución, por culpa de sus malas notas. Lo hizo en el Conrado González, casi por compromiso. Lo que quería ser era futbolista. Y lo hacía muy bien: jugaba de volante de creación. Carlos ‘Piscis’ Restrepo, quien dirigía la Selección Antioquia, lo vio jugar y le dio un consejo. Le sugirió jugar como zaguero central, para aprovechar mejor sus características: buena estatura, buen juego aéreo y seguridad para salir jugando desde el fondo. Antes de cumplir 18 años, tras una corta campaña en el equipo de su departamento, lo compró Nacional. Aníbal ‘Maño’ Ruiz lo acercó al equipo profesional y le dio la oportunidad de jugar su primer partido, un amistoso contra la Selección de Uruguay, en el que Andrés actuó como lateral izquierdo. Pero fue en 1987, ya con Francisco Maturana al mando, cuando jugó su primer encuentro oficial, frente al Cúcuta Deportivo. Faltaría algo más para que se consolidara. Y eso se llama destino.
El central zurdo titular de Nacional era Nolberto Molina, un defensor que compensaba su corta estatura con un extraordinario sentido de ubicación y con una capacidad enorme para saltar. El asistente de Maturana era Hugo Gallego, que había sido compañero de Molina en el DIM. Un día, los dos discutieron en un entrenamiento, Maturana se puso de lado de Gallego y Molina se fue del equipo. Escobar asumió la responsabilidad, con apenas 20 años.
Al año siguiente, y en contra de todas las voces que le criticaban su juventud y su falta de experiencia, Escobar ya era el titular de la Selección Colombia. Y así apareció, entre los 11 titulares, el 24 de mayo de 1988, para enfrentar a Inglaterra en Wembley. Allí marcó el gol más importante de su carrera.
“Fui a buscar el cabezazo porque me tenía confianza y porque estábamos en desventaja. No era justo por lo que habíamos hecho”, le dijo al periodista Fabio Poveda Márquez en 1990. Y ese cabezazo, tras un cobro de tiro de esquina de Alexis García, no solo significó el empate: fue el bautizo internacional de una Selección que un año antes, todavía sin Andrés, había deslumbrado en la Copa América de Argentina. 1989 fue un año inolvidable para Escobar. Ganó la Copa Libertadores y también hizo parte del equipo que regresó a un Mundial después de 28 años. En Italia 1990, estuvo en el equipo ideal de la primera fase. El Parma le hizo una oferta, pero ya antes había dado el salto a Europa, al Young Boys, de Suiza, donde no logró adaptarse. Volvió a su amado Nacional para salir campeón de la Liga en 1991.
Una lesión de rodilla lo sacó de la Copa América de 1993 y de la eliminatoria para Estados Unidos 1994. Por eso no estuvo en el famoso 5-0 frente a Argentina. Pero apenas pudo volver a jugar, volvió a reclamar su puesto. Nunca faltó una sonrisa, una palabra de aliento, ni para sus compañeros ni para sus hinchas. Nunca Escobar tuvo un error grosero en una cancha. Era líder. Era un central muy sólido. Por eso dolió tanto su muerte. Costó muchos años volver a encontrar un central de su nivel y con su liderazgo.
Ficha técnica
Andrés Escobar Saldarriaga Nacimiento: 13 de marzo de 1967 Equipos: Nacional (1987-94) y Young Boys (1990). Partidos jugados en Colombia: 220 Goles: 17
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