Rubén Blades y Camilo Sexto denunciaron a Apdayc
Los artistas internacionales señalaron que la entidad nacional no les paga regalías por sus canciones.
Luego que saliera a la luz que la Asociación Peruana de Autores y Compositores (Apdayc) realiza cobros indebidos a los danzantes de tijeras, ahora los cantantes internacionales Rubén Blades y Camilo Sexto hicieron sentir su voz de protesta asegurando que el ente regulador no les paga las regalías por sus canciones.
“De Perú yo he visto 25 centavos a 75 orologi replica centavos en 30 años y mi hermano calculo entre 20 y 100 dólares (…) Obviamente se están quedando con eso –el dinero- y el Estado los está amparando”, afirmó a Cuarto Poder el salsero Roberto Blades, quien también habló a nombre de su hermano Rubén Blades.
A su turno,el artista español Camilo Sexto también se ha visto afectado, comentó su representante Tony Mesler. “A lo largo de los años que hemos tenido espectáculos, nos hemos dado cuenta que nunca hemos recibido un solo centavo de ese dinero que ellos recolectan. *Estamos calculando que debe haber más de 350 mil dólares en las regalías de Camilo Sexto, donde nunca hemos recibido ni un centavo”*, sostuvo.
Hace dos meses no juega, ¿cuánto tiempo necesitará para ponerse a tono en un club tan exigente como lo es el Rey de Copas verde?
ver más...
Hoy, el Museo de Camilo Sesto, un lugar donde el artista no para de cantar.
Melina Mercouri, la gran protagonista de una canción eterna. La actriz griega fue la inspiración de la Voz Melódica de España en el año 1975, año en que salió publicada una canción que nunca envejece.
A las 7 y 45 de la mañana del martes 12 de julio de 1785 los habitantes de Santa Fe de Bogotá sintieron el furor de un terremoto.
«El pueblo donde las piedras hablan». Población que dista de Valencia 117 kilómetros, hora y media la separa en tren y en carro.
El comunicador fue uno de los rostros más populares de la televisión colombiana y, además, ocupó una curul en el Senado de la República.
La audiencia no desaparece de un día para otro… se va cuando deja de sentirse escuchada. La verdadera competencia no es otra estación, es la indiferencia. ¿Qué está haciendo hoy la radio para que sus oyentes regresen mañana?