Camilo Sesto, siete años después: cuando una voz se convierte en memoria
Hoy, el Museo de Camilo Sesto, un lugar donde el artista no para de cantar.
Han pasado siete años desde la muerte de Camilo Sesto, pero su voz continúa ocupando un lugar privilegiado en la memoria musical de España y de toda Iberoamérica. El 8 de septiembre de 2019, a los 72 años, fallecía en Madrid uno de los grandes intérpretes y compositores de la música en español.
Nacido como Camilo Blanes Cortés en Alcoy (Alicante), el 16 de septiembre de 1946, comenzó su camino artístico desde muy joven. Pasó por grupos como Los Dayson y Los Botines antes de emprender una carrera en solitario que terminaría convirtiéndolo en una de las figuras más reconocibles de la canción melódica.
Un artista que no solo cantaba: componía, producía y creaba
La grandeza de Camilo Sesto no estuvo únicamente en una voz extraordinariamente limpia y potente. También fue compositor, productor y músico, responsable de buena parte de las canciones que interpretó y de una obra que atravesó varias décadas.
Temas como “Algo de mí”, “Perdóname”, “¿Quieres ser mi amante?”, “El amor de mi vida”, “Vivir así es morir de amor” entre muchas más, quedaron incorporados al repertorio sentimental de varias generaciones. Su éxito no se limitó a España: su música conquistó Latinoamérica y otros mercados de habla hispana.
Pero hubo un momento que marcó especialmente su carrera: “Jesucristo Superstar”. En 1975 interpretó a Jesús en la versión española del célebre musical, demostrando que su talento podía trascender la canción romántica y trasladarse también al teatro musical.
El hombre detrás del mito
Camilo Sesto también fue un artista particular. La enorme popularidad que alcanzó durante los años setenta y ochenta contrastaba con su carácter reservado y su deseo de mantener determinados aspectos de su vida lejos de los focos.
Su trayectoria superó las cuatro décadas y estuvo acompañada por cifras extraordinarias de ventas y por numerosos reconocimientos. RTVE recuerda que llegó a superar el medio centenar de números uno y que su música alcanzó decenas de millones de copias vendidas.
En 2018, cuando ya se había alejado de los grandes escenarios, presentó “Camilo Sinfónico”, un trabajo grabado junto a la Orquesta de RTVE y en el que participaron artistas como Marta Sánchez, Pastora Soler, Ruth Lorenzo y Mónica Naranjo. Fue, en muchos sentidos, la última gran página discográfica de una carrera irrepetible.
Siete años de ausencia, pero no de olvido
Camilo Sesto murió el 8 de septiembre de 2019, después de sufrir complicaciones relacionadas con su salud renal. Su fallecimiento provocó una reacción inmediata de admiradores y artistas a ambos lados del Atlántico.
Sin embargo, siete años después, hay algo que la muerte no consiguió llevarse: sus canciones.
Porque una canción como Vivir así es morir de amor no pertenece únicamente a una época. La siguen descubriendo nuevas generaciones. Perdóname continúa formando parte de la memoria sentimental de quienes vivieron aquellos años, mientras Algo de mí y El amor de mi vida permanecen como testimonios de una manera de entender la canción romántica que difícilmente volverá a repetirse.
Camilo Sesto pertenece ya a esa categoría reservada para los artistas que trascienden su tiempo.
Alcoy lo vio nacer. España lo convirtió en estrella. América lo adoptó. Y sus canciones terminaron convirtiéndolo en patrimonio sentimental de millones de personas.
La experiencia del Escenario de los Clásicos en el Museo de Camilo Sesto
Siete años después de su muerte, Alcoy no solo recuerda a Camilo Sesto: le ha construido un lugar donde su voz, sus recuerdos y su legado pueden seguir encontrándose con las nuevas generaciones.
El pasado 11 de junio, tuvimos la oportunidad de asistir y cubrir la apertura del Museo de Camilo Sesto y su natal Alcoy, así mismo ingresar al colegio San Bartolomé a unas pocas cuadras del museo, donde el icónico cantante hizo sus primeros años de estudiante.
Museu Camilo Sesto abrió oficialmente sus puertas convirtiéndose en un nuevo espacio dedicado a preservar y difundir la vida y obra de uno de los artistas españoles más internacionales.
Ubicado en la calle El Camí, el museo ocupa unos 300 metros cuadrados distribuidos en dos niveles. El recorrido separa dos grandes dimensiones del artista: el Camilo Sesto intérprete, compositor y productor, y el hombre detrás del escenario, con aspectos de su vida personal y su estrecha relación con Alcoy.
Uno de sus grandes atractivos es la colección de alrededor de 2.000 piezas, entre objetos personales, documentos y elementos relacionados con su trayectoria artística. La exposición incorpora además recursos tecnológicos, como hologramas, inteligencia artificial, pantallas interactivas y experiencias audiovisuales, incluida una sección especial dedicada a Jesucristo Superstar.
La inauguración contó con familiares, representantes de su legado, autoridades, antiguos compañeros de Los Dayson y seguidores llegados desde distintos lugares. Para Alcoy, el museo representa la culminación de varios homenajes al cantante, después de haberlo declarado Hijo Predilecto, concederle la Medalla de Oro y dedicarle espacios públicos.
Y la respuesta del público no ha tardado en llegar: durante sus primeros meses de funcionamiento, el museo ha registrado más de 2.700 visitantes, confirmando el interés que continúa despertando la figura de Camilo Sesto.
Siete años después de su partida, Camilo Sesto sigue cantando. No porque esté físicamente sobre un escenario, sino porque cada vez que alguien vuelve a poner uno de sus discos, su voz regresa.
Y quizá esa sea la verdadera inmortalidad de un cantante: que el tiempo pase y su voz siga llegando al corazón.
Camilo Sesto (1946-2019). Siete años después, la música permanece.
Cuando el talento no encuentra quién lo cuente.
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