Una medalla tejida con coraje y valentía: la hazaña de Javier Serna y Santiago Vélez en Parasuramericano


Sin duda, una de las imágenes que quedará para la posteridad del deporte paralímpico será la de los ciclistas Javier Serna y Santiago Vélez en la competencia de ruta de los Juegos Parasuramericanos de Valledupar 2026.  Ambos Antioqueños cruzaron la meta con heridas, sangre en sus piernas, uniformes rotos y su bicicleta a cuestas.  

Javier y Santiago escribieron sin duda una de las páginas de inspiración y coraje, ellos hicieron honor al “nada nos queda grande” o “los no puedo no existen”, frases que son parte de la letra del Modo Antioqueño. 

La escena se dió cuando se cumplía la competencia de ruta del paraciclismo Suramericano en las carreteras del César, a unos metros de terminar la competencia los Antioqueños  buscaban el segundo lugar de la prueba, pero se vieron involucrados en un incidente con otras dos duplas, por lo que terminaron en el piso con algunas heridas y la bicicleta con gran afectación.  

Pero ellos saben de resiliencia y con determinación se pararon y cruzaron la meta. Con un gran espíritu deportivo celebraron lo que en un inicio fue una medalla de bronce, pero luego de la reclamación del equipo colombiano, la decisión final les entregó la medalla de Plata y para el país fue un ejemplo inconmensurable de entrega, valor, valentía y superación. 

La dupla ya había logrado la medalla de oro en la prueba de contrarreloj. Este doble triunfo va más allá de las medallas. Es una prueba de que el esfuerzo, la disciplina y el Orgullo Paisa forjan resultados que inspiran.  

La resiliencia demostrada por Javier Serna y Santiago Vélez refleja aquel espíritu antioqueño de que, realmente, “los no puedo no existen”.  Y parafraseando lo que dice la cuarta estrofa del Himno Antioqueño: 

Ellos que nacieron altivos y libres, sobre una sierra Antioqueña, llevan su bici en las manos porque en el suelo no se queda.

Porque ahí sí, como dice el Himno, “Lágrimas, gritos, suspiros, besos y sonrisas tiernas, entre apretados abrazos y entre emociones revientan”, fueron lo que recibieron y merecen Javier y Santiago demostraron que Antioquia es Tierra de Campeones, dentro y fuera de las pistas o carreteras.  

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