MUCHOS LUGARES, UN SOLO OBJETIVO

Ese es el pensamiento de Luz Nelly Colorado Salazar, Trabajadora Social

A lo largo de mi vida, muchas mujeres de distintos rangos y niveles de formación han marcado los procesos sociales y educativos en los que he participado”. Luz Nelly Salazar Colorado.

Escribir acerca de mi vida es, sin duda, un reto interesante y difícil, a la vez.  No es fácil inventariar el cúmulo de vivencias que han contribuido a mi desarrollo personal y profesional, y siempre será interesante en cada balance que una haga al evaluar el devenir histórico como ser social.

Soy uno de los productos más evidentes del amor de mis padres, que lamentablemente  ya  fallecieron. Fui la tercera entre ocho  hijos. Mi niñez fue  un cuento hermoso por la inocencia y el cuidado esmerado de mis padres en todos los aspectos. Ellos, un par de campesinos de Pereira, siempre procuraron que adquiriéramos los valores que nos permitieran llevar una vida transparente. Cuando todavía éramos unos niños vinimos a la ciudad, en donde por fortuna y gracias a la dedicación de mis padres vivimos en una buena casa, tuvimos la alimentación adecuada, los cuidados necesarios para conservar una óptima salud y, sobre todo, una buena formación.  Todo esto, sembró en mí las bases para comportarme con gran responsabilidad a lo largo de mi existencia.

Al terminar la secundaria comencé a trabajar como auxiliar de contabilidad en  diferentes empresas, lo que me permitió ingresar  a la  Universidad de Antioquia, para concretar uno de mis grandes sueños: estudiar Trabajo social. Mientras laboraba y estudiaba nunca dejé de participar en diversos grupos sociales y políticos como las acciones comunales, los grupos juveniles, de mujeres, los sindicatos, algunos movimientos políticos, entre otras organizaciones; algo que me ayudó muchísimo para poner en juego los elementos teóricos que adquirí en la Universidad, y que luego, pude afianzar una vez me gradué como profesional.

Mientras realizaba la monografía de Grado de Trabajo Social: “Condiciones socioeconómicas y  familiares  de  los  desplazados de Urabá que llegan a la  ciudad de Medellín”, comencé a ejercer mi  profesión en el  campo de los Derechos Humanos, al trabajar con población desplazada por la violencia.  Luego, me desempeñé en el área de la reubicación y el mejoramiento de vivienda rural, esto permitió fortalecer proyectos familiares y sociales en su hábitat con el aporte Estatal.

Recuerdo que además, viajé a diferentes municipios  de Antioquia y una experiencia que me resulta inolvidable fue haber participado del hermoso universo de la educación rural, donde  pude compartir todos mis conocimientos con los niños y jóvenes del campo, al ser su profesora y enseñarles mediante la modalidad de Escuela Nueva, a muchos de ellos, sus primeras letras. Regresé luego, a Itagüí, para trabajar con el programa de la Secretaría  de Bienestar  Social del Municipio con el I.C.B.F. acompañando a diversos niños y jóvenes con libertad asistida y dinamizando el programa de empleo de emergencia dirigido a la población vulnerable. Aquí puede adquirir experiencia en trabajo interdisciplinario para el bienestar social y los aprendizajes más significativos fueron metodologías  sociales para el compromiso  individual y colectivo en el desarrollo humano y  social sin depender siempre de la  “ayuda”  Estatal.

Así mismo, participé en el programa “Rutas de vida” de la gobernación de Antioquia, con el cual pude promover diversas acciones tendientes a garantizar la equidad de género en diversos municipios del nordeste, Suroeste y Occidente  de Antioquia, así como en otros programas como las asambleas constituyentes del Nordeste y el Occidente antioqueños

En Vigía del Fuerte y Murindó compartí con la Organización Indígena de  Antioquia –OIA-  en  varios  programas que incentivaban el trabajo organizativo de  género. Esto, me permitió acercarme de otra manera a la cultura de estas comunidades, en las que lamentablemente se ejerce  violencia con las mujeres. Soy consciente de lo importante que es respetar sus propias leyes, pero cada vez estoy más convencida de que es necesario consolidar allí un trabajo muy fuerte en relación con la equidad de género.

Al volver de nuevo a mi casa en Itagüí, tuve la oportunidad de laborar en la  comuna 13 de Medellín, para acompañar a la población vulnerable en varios procesos de carácter económico. Entre los aspectos relevantes de esta experiencia puedo resaltar  el  EMPRENDIMIENTO FEMENINO  para mejorar sus  condiciones  de  vida,  a pesar  de  la  violencia  social  en  su  territorio Luego, me llamaron para trabajar en nuestro municipio ITAGUI, en la Secretaría de Deportes  y Recreación, en la que laboro actualmente, al integrar el equipo biomédico dedicado a garantizarles el bienestar a los deportistas. Aquí  vengo  aportando  elementos  sociales para  el  desarrollo  deportivo.

En los ratos libres me gusta acompañar los grupos de mujeres de Itagüí y Medellín y algunos  programas sociales  del Municipio que buscan el cambio de las  condiciones de vida de sus integrantes o de los habitantes del entorno en donde éstos actúan.

Lo importante es participar, sólo así se podrá pensar en un futuro equitativo para TODOS Y TODAS. La paz no es solo menos violencia, es ante todo, EQUIDAD EN EL  BIENESTAR SOCIAL y en la construcción de mejores condiciones logradas a través de la voz, de la acción conjunta.

                                                    “CON  EQUIDAD  DE  GÉNERO” 

Por: Luz Nelly Colorado Salazar

Publicado el: 2013-11-29

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