En época de graduaciones

Terminaron las eliminatorias a Rusia 2018, cualquier parecido a la graduación de los estudiantes es mera coincidencia

Terminado el torneo clasificatorio suramericano al Mundial Rusia 2018, si nuestros estudiantes fueran las selecciones de fútbol sería algo más o menos así:

Brasil, el niño o la niña juiciosa que todo año estudia y merece estar en los primeros puestos, tan juicioso que hasta el último día se porta como se debe. Al final la de mejores notas.

Uruguay, el niño con problemas qué inició mal el año y en algún momento uno pensó que no alcanzaba a pasar, que el papá se puso al corte a tiempo y remató con mención de honor. Un segundo puesto satisfactorio.

Argentina, parecido al hijo del rector, puede que no sea el más aplicado o disciplinado pero se sabe qué de una forma u otra va a pasar. El típico estudiante que tiene que ser removido a niveles superiores.

Colombia, ese estudiante popular,  buena gente,  amiguero y  buena onda que cuando no le alcanza con sus propios méritos, otros amigos le tienden la mano. Dejando pelos en el alambrado se logra colar al otro lado.

Perú, el estudiante con dificultades que se esfuerza, y se esfuerza, uno sabe que al final merece pasar, pero es mejor dejarlo nivelando para que llegue bien reforzado, unos diítas más en el colegio no le sientan mal.

Chile, estudiante que cree merecer pasar por presentar las tareas que le hace su mamá, se había quejado más de una vez en coordinación,  se dolía tanto que de hecho una vez le admitieron un reclamo para subirle la nota, pero ni con ésas alcanzó a aprobar, el profesor se alegra de que no haya pasado, pues sería totalmente injusto, el educador cree que es justicia divina.

Paraguay, el muchacho que no estudiaba pero tampoco dejaba que los otros estudiaran, era cuestión de tiempo para que no aprobara.

Ecuador, estudiante que empieza muy bien, pero se va diluyendo por múltiples circunstancias, al final se descuida y cuando quiere reaccionar ya no le da el tiempo.

Bolivia, el de siempre, el que no hace nada, por ahí una que otra vez hace alguna tarea pero sin notas relevantes, el que de principio a fin no pasa nana con él y está condenado a ser reprobado mil veces.

Venezuela es como ese estudiante que siempre se acuerda que hay que hacer las cosas al final, hizo en las últimas dos semanas lo que no había hecho desde el comienzo del año, ahí sí no aprobó, quizás le hubiese alcanzado para alguna habilitación de fin de año, si se hubiera acordado antes posiblemente.

Por: Alfonso Ramírez Jaramillo

Publicado el: 2017-10-11

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