Historia detrás de las canciones: Hoy, Canción del tamborilero-Raphael

El tema musical apareció en un doble sencillo publicado en el año 1965, desde entonces se convirtió en una canción icónica infaltable en el repertorio navideño

“La canción del tamborilero” conocida en Colombia por ese nombre, fue un tema musical que el español Raphael Martos Sánchez grabó a mediados de los años 60’s, el tema en si es autoría de la estadounidense Katherine Kennicott Davis, una pianista natural de St. Joseph-Missouri.

Se cuenta que la pianista en el año 1941 manuscribe la canción titulándola “Carol of the Drum (Villancico de Navidad), se dice que transcrita de un supuesto original checo del que adapta libremente la letra al inglés y la publica bajo el seudónimo de C.R.W. Robertson.

A partir de 1955, la canción adquirió cierta popularidad después de que la célebre familia Trapp grabase una versión y se publicaran hojas volantes para divulgar su letra y música.

Sin embargo, la música y letra final en inglés se atribuyen tanto a Katherine Davis como a Henry Onorati y Harry Simeone.

La letra relata la historia imaginaria de un niño que se gana la vida con un tambor y que, no teniendo nada con que obsequiar al neonato Mesías en la Nochebuena, decide darle una serenata con su instrumento como prueba de amor, hecho ante el cual el Recién Nacido le mira y sonríe dándole a entender que ha comprendido la intención.

Letra de  "El niño del tambor" o "El tamborilero" (En español)  

El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver a su Rey.
Le traen regalos en su humilde zurrón,
ropopopom, ropopopom.
Ha nacido en el portal de Belén
el Niño Dios

Yo quisiera poner a tus pies
algún presente que te agrade, Señor.
Mas Tú ya sabes que soy pobre también,
y no poseo más que un viejo tambor,
ropopopom, ropopopom.
En Tu honor, frente al portal tocaré
con mi tambor.

El camino que lleva a Belén
yo voy marcando con mi viejo tambor:
nada mejor hay que te pueda ofrecer,
su ronco acento es un canto de amor,
ropopopom, poroponponpon.
Cuando Dios me vio tocando ante Él,
me sonrió.

Por: Alfonso Ramírez Jaramillo

Publicado el: 2016-12-27

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