La Historia detrás de las canciones Nathalie-Gilbert Becaud

En la parte superior de la imagen, el famoso Café Pushkin fundado 35 años después que el cantante francés hizo famosa la canción

Corría el año 1964, cuando el letrista y compositor francés Pierre Delanoë, escribiría una historia en el momento que se encontraba en plena Plaza Roja en Moscú. Cuenta el escritor de letras de canciones, que se inspiró en una historia de amor imposible en la época de la Rusia Comunista en plena guerra fría.

La canción se refiere a un turista francés que visita la capital de Rusia en el invierno y recorre la famosa Plaza moscovita, así mismo conoce la tumba de Lenin acompañado de una guía rusa de nombre Nathalie. Él se enamora de la guía. La letra de la canción da a entender que ambos pasaron una noche juntos. Luego el hombre regresa a  París en donde espera algún día ser guía de Nathalie.

Pierre Delanoë, contó que le tomó un año convencer a Gilbert Becaud para que interpretara Nathalie, inicialmente la canción se llamaba Natacha.

Es de destacar que la canción menciona un cafetín de nombre Café Pushkin (Pouchkine en el original francés), que en realidad no existía en el año 1964. En 1999 se fundó uno con la presencia de Gilbert Becaud.

En 1967, el trio chileno de los Hermanos Arriagada, hicieron una versión en español que se hizo famosa en varios países hispanoamericanos.

El señor de los cien mil voltios, (como se le conocía al vocalista galo, por su fama de romper los pianos que aporreaba en los conciertos), murió el 18 de diciembre de 2001 a la edad de 74 años, la lucha contra el cáncer la perdió cuando terminaba de grabar “Mon Cap” (mi gorra).

Letra de la canción Nathalie

Yo visitaba Moscú, 
me acompañaba Nathalie, 
un nombre bello el de mi guía 
Nathalie. 

Yo visitaba Moscú, 
mientras nevaba sobre mí, 
bajo un cielo gris me conducía 
Nathalie. 

Ella hablaba sobriamente 
de la revolución de octubre 
yo la escuchaba, 

Ella me hablaba de Lenin, 
y al llegar al café Pushkin 
yo, yo la invité. 

Era de noche en Moscú 
yo su mano la cogí, 
y noté que al fin se estremecía 
Nathalie, Nathalie. 

Me llevó a la universidad 
y allí me presentó compañeros de su edad 
Nathalie, 
y todos los demás, 
mil cosas de Paris 
preguntaban sin cesar. 

Juntos la nevada ucraniana 
y el Sena San Michel, 
mezclados sin hablar, idear ni fe 
luego todos a beber un trago de champagne 
con música de salas y de valse francés. 

Todos se fueron y allí 
todos tenían que partir, 
y quedé yo solo con mi guía 
Nathalie. 

Ya no me hablaba sobriamente 
de la revolución de octubre, 
me llamaba amor, 
no me hablaba de Lenin 
más recordó el café Pushkin 
y todo, todo cambió. 

Tuve también que partir 
y prometió que a parís, 
ese día yo seré su guía, 
Nathalie, Nathalie.

Por: Alfonso Ramírez Jaramillo-Internet

Publicado el: 2016-03-29

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